"Cacería humana en Cataluña, eso sí, de terroristas" por Manuel Trallero 26.08.2017

"Cacería humana en Cataluña, eso sí, de terroristas"  por Manuel Trallero  26.08.2017

Según el diccionario de la Real Academia Española, abatir es "hacer caer sin vida a una persona o animal". El relato imperante en Cataluña, tras los atentados, reclama la unanimidad y no admite la discrepancia. No cabe ni un "sí, pero", ni mucho menos plantear un "¿por qué?". Hay que tragarse el pack entero, sin rechistar. La gestión del Gobierno de la Generalitat eyacula triunfalismo. El sheriff Traperoaparece convertido en el nuevo caudillo de esta guerra. Porque de eso, por lo visto, se trata. Ha colocado a Cataluña donde los yihadistasquerían, igual que Hollande, que tras los atentados de París solo se le ocurrió enviar el portaviones Charles de Gaulle para bombardear Oriente Medio. Ya conocemos de sobra el resto.
Como señalaba Xavier Salvador, los periodistas no han tenido ningún reparo en utilizar el término "abatir" para dar cuenta de la muerte de cuatro presuntos terroristas en Cambrils y del presunto conductor de la camioneta de Las Ramblas, entre viñedos, tras el aviso de una vecina. Curiosamente, la prensa de Madrid explicó rápidamente que el policía autor de los disparos era un exmiembro de la Legión, en donde se había formado, información que fue contrarrestada afirmando que el policía llevaba once años en los Mossos d'Esquadra. Nadie quería perderse al justiciero, llanero solitario de semejante hazaña tal que si fuera el Messi de las pistolas.
¿Hemos vuelto a los métodos de Miquel Badia con los miembros de la FAI? ¿A Fraga Iribarne con aquello de que "no hay mejor terrorista que el terrorista muerto"? ¿Estamos en un Estado de derecho o en las películas de Harry el Sucio?
Esta sociedad ha recibido con absoluta indiferencia la muerte de los presuntos terroristas que en ningún momento consta que llevasen armas de fuego sino cuchillos y supuestos cinturones bomba que han resultado ser de guardarropía. Si el buenismo de Obama era óbice para matar a Osama bin Laden --Amnistía Internacional denunciaría la ilegalidad de la operación-- sin detención ni juicio previo, ¿por qué la policía catalana no podía hacer lo mismo? Si la policía franquistahubiera matado a Puig Antich --que iba armado--, ¿qué calificativos le hubiéramos puesto a la operación? ¿También habría sido abatido? ¿Hemos vuelto a los métodos de Miquel Badia con los miembros de la FAI? ¿A Fraga Iribarne con aquello de que "no hay mejor terrorista que el terrorista muerto"? ¿Estamos en un Estado de derecho o en las películas de Harry el Sucio? Ni siquiera la CUP, siempre tan mirada con las actuaciones policiales, ha dicho una sola palabra al respecto. Ni pío.
El mayor Trapero ha pedido respeto para los familiares de las víctimas, incluso la policía autonómica nos estuvo adiestrando a los ciudadanos sobre lo que se podía difundir y aquello que era mejor no hacerlo. Sin embargo, la cara entumecida del conductor de la camioneta apareció muerta colgada en la red. Tan solo un policía podía haber tomado esa macabra imagen. ¿Acaso los familiares de los supuestos terroristas no merecen también un respeto? Por lo visto, no. Algunos han confundido Cataluña con el Far West, donde la única ley que impera es la de quien dispara primero.
Isaiah Berlin ya nos advirtió del peligro: "Felices los que viven bajo una disciplina que aceptan sin hacer preguntas, los que obedecen espontáneamente las órdenes de sus dirigentes cuya palabra aceptan sin vacilación, puede proporcionar satisfacción pero no una comprensión de lo que es el ser humano".

Comentarios

Entradas populares de este blog

"¿Dónde está la desproporción?" por Felix Ovejero / Alejandro Molina 02.10.2017

"Catalunya no és Girona" por Albert Soler 27.10.2017